MÚSICA COLOMBIANA

ASÍ ESTAREMOS HOY.

miércoles, 16 de agosto de 2017

ÉXODO ESPIRITUAL


SIN PRIVACIDAD

¿ÉXODO ESPIRITUAL?
Trae el diccionario el significado de la palabra éxodo: “Emigración de un pueblo o de una muchedumbre de personas.” Pero a veces, me da por simplificarla. Dentro del maremágnum creado por los cambios, permutas, cambalaches de la época en que nadie es dueño siquiera de su personalidad, en que surgen patronos del pensamiento al que todos se deben alinear, para no quedar fuera de la fila en que se agrupan, es cuando un sentimiento de insubordinación y de compleja amargura, instiga a buscar en lo recóndito del pensamiento un alejamiento del apiñamiento y, solo, como llegó, ir buscando en la distancia borrosa, el asentamiento ideal para levantar el reducto, en que sus ideales queden a salvo 
       El muro retenía la libertad, no importaba su parte física; estaba siempre ahí. Decían en voz baja: lo peor estaba adentro de ellos. Su mente habitaba cada vez más reprimida y lo peor, se habían aclimatado al silencio. Un día lluvioso, cansados de limitaciones, estallidos, represión y hambre, tomaron el morral de la ilusión hecho con fibras de rebeldía y empezaron el éxodo. Sabían que el horizonte estaba repleto de sombras, que la desigualdad era el tapete rojo amortiguador de las pisadas de los déspotas habitantes del castillo flotante. Al frente se encontrará la autonomía o la continuación del mutismo. ¿Serían acogidos por otros pueblos o, el final de sus vidas estaría al dar el siguiente paso? No contaban con la indolencia acomodada en el corazón de quienes aún cargan el estigma del sufrimiento. 



miércoles, 9 de agosto de 2017

FELICIDAD FORZADA


NO PUEDE SER


 La actitud actual, de cualquier transeúnte que desfila por la pasarela de la vida, está edificada en la doble moral, el engaño; es una farsa, comedia o drama, muchas mal representadas y peor aún, sin siquiera un trasfondo con algo que se parezca a la verdad. Eso, hace que el castillo construido sobre arena movediza, al pasar del tiempo, empiece a mostrar pequeñas tajaduras signo irremediable que la imaginaria estructura, ha empezado a fallar y que el idealismo apócrifo sustentado en putrefactos billetes, que no llenan los porqués de la criatura ávida de calor, amor y sosiego, empieza a derrumbarse ante los ojos atónicos de los lisonjeros de oficio.  
Cuando la “fortaleza o reducto” ficticio postrado en tierra, permite ver la plenitud del espacio que antes permanencia eclipsada por el sainete, se columbra en las calles la dolorosa realidad: imberbes que clamaban cariño en un punto vacío, adormecidos en el espasmo de la ficción; aquel dinero comprador de acolitantes serviles jamás podrá comprar las cepas de  la unidad familiar, esa pirámide altruista se logra con el amor, palabra exenta de devaneos sexuales, expresión brotada del corazón al igual que aquellas flores que germinan en campo verde silvestre, al amparo de la brisa y el calor del sol.   




miércoles, 2 de agosto de 2017

SE OLVIDA


AÚN RECUERDAN

  No es raro oír decir: “Todo tiempo pasado fue mejor”; el dicho éste, brota constantemente en boca de ancianos, que ven con dolor, como sus costumbres, van desapareciendo, con la llegada de una época nueva, que inclemente desarraiga el prototipo del pasado, vadeando por encima del comportamiento habitual. En la invasión caen exterminadas, las formas sencillas de vida, la utilización idiomática, los secretos de alcoba, respeto por la palabra de los padres, la admiración por la delicadeza de la mujer, el valor infinito de darle vida a un nuevo ser. Ver caer a pedazos la estructura familiar, núcleo único de la armonía mundial, es para decir: sí, todo tiempo pasado fue mejor. La tecnología no abre el entendimiento, lo adormece y ambos se quedan sin saber. Nadie entiende del dolor ajeno y menos hacerlo como propio. Es la época del “Yoísmo”, fuera de mí, nadie.